Es la tercera de las Ezpata dantzak de Agoitz y una de las danzas «de la guerra».
Quiere representar una batalla entre agramonteses y beaumonteses, los dos grupos banderizos de la Navarra medieval. Debido a la representación de una batalla, los golpes de espada siempre se dan con un o una dantzari «enemiga», del bando contrario.