Es la primera de las Ezpata dantzak de Agoitz y una de las danzas «de la guerra».
Quiere representar una batalla entre agramonteses y beaumonteses, los dos grupos banderizos de la Navarra medieval. Las «tijeras» que realizan levantando la pierna simbolizarían la lucha cuerpo a cuerpo en el campo de batalla. Debido a la representación de una batalla, los golpes de espada siempre se dan con un o una dantzari «enemiga», del bando contrario.